Hablando de Dinero en Casa

En muchas familias el dinero es un tema tabú, los padres no hablan sinceramente con sus hijos acerca de las limitaciones, realidades y detalles de sus presupuestos. Algunos padres con los que he hablado piensan que el tema del dinero es para adultos y a los niños no se les debe involucrar para que puedan seguir disfrutando de su niñez. En varias familias, los niños escuchan hablar de dinero sólo cuando surge un desacuerdo o una crisis financiera. Y así comienza el ciclo perjudicial en que los niños asocian dinero y administración financiera con algo negativo.

En otros casos, con la mejor de las intenciones, se pasan los malos hábitos de administración monetaria. Por ejemplo, quizá usted aprendió, de uno de sus padres, a comprar cosas para levantarse el ánimo. O quizá fue testigo de la búsqueda maniaca, por parte de uno de sus parientes, de un negocio o ideas financieras que lo hicieran rico de manera instantánea, “de la noche a la mañana”. Con esto no quiero decir que no se debe de escuchar a los padres, pero en el área de las finanzas personales, como en cualquier otra, consejos y ejemplos familiares erróneos pueden ser problemáticos.

Piense en dónde aprendieron sus padres a administrar el dinero, y luego considere si usted ha tenido el tiempo, la energía o la inclinación para estudiar varias opciones antes de tomar una decisión. Por ejemplo, si no investigaron lo suficiente o tenían información errónea, quizá sus padres piensan que los bancos son los mejores lugares para invertir dinero, o que comprar acciones es como ir a Las Vegas.

A veces, los padres tienen el enfoque correcto, pero los hijos se van al otro extremo por rebelarse. Por ejemplo, si sus padres gastaban el dinero con cuidado y atención, y algunas veces se sintió privado de algo, usted tenderá a hacer lo contrario, se comprará regalos caros en cuanto tenga dinero extra en sus manos.

La ignorancia financiera: una situación costosa

  • Los estudios muestran que menos del 20 por ciento de la generación actual ahorra de manera adecuada para su jubilación, y una cuarta parte de los adultos entre los 35 y los 54 años ni siquiera ha comenzado a ahorrar para el retiro.
  • 􏰂Otros estudios muestran que el desacuerdo financiero es una de las principales causas de desavenencia marital. En una encuesta conducida por la revista Worth y el despacho de investigación de mercado Roper/Starch, las parejas admiten que el dinero es la causa principal de sus discusiones (tres veces más que su vida sexual). Y un sorprendente 57 por ciento de los encuestados estuvieron de acuerdo con la afirmación de que “En cada matrimonio, el dinero, a la larga, se convierte en el asunto más importante”.
  • Menos del 10 por ciento de los adultos entienden claramente lo que es un Fondo Mutuo, un Fondo de Inversión, un fideicomiso, etc…como para explicárselo a alguien más.
  • Cerca del 80 por ciento de los consumidores no saben cómo funciona el período de gracia de una tarjeta de crédito. Un porcentaje aún más grande no entiende que en compras nuevas hechas con tarjetas de crédito que tienen deudas pendientes los intereses se comienzan a acumular de inmediato.
     
Debemos enseñar a nuestros hijos cómo manejar el presupuesto de una casa, la importancia de ahorrar dinero para metas futuras, y las consecuencias de gastar en exceso. Debemos enseñarles, con nuestro ejemplo, que cuando no entendemos claramente sobre un tema, debemos buscar ayuda profesional, sobre todo, que la educación financiera personal es vital para la construcción de un futuro sin sobresaltos financieros.